domingo, 27 de abril de 2014

Borrasca
















De tanto imaginar la soledad
cubierta en tafetán y terciopelo
reniego del profeta y del celo
resigno la esperanza y la piedad

También está al asecho la maldad
urdiendo el temor y el desconsuelo
mutila la intención de mis anhelos
en esta intimidante humanidad

La vida, pertinaz impertinencia,
curtida por borrascas inclementes
nos lleva del pudor a la indecencia

Entonces se nos hace delincuente
impune, con su mordaz elocuencia
y nunca más sabremos del presente

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