martes, 30 de octubre de 2012

A Víctor Valera, El Chino









El fusil y la pluma se confunden
en digno maseratti de dos litros
el verbo nunca fue tan decidido
sin la revolución en que se funde

Para ti la mujer es un oficio
también el veintitrés fue una traición
más cómo te palpita el corazón
cuando haces del oprobio un vicio

Tus versos macerados por el tiempo
infunden el temor de los presagios
un futuro que vuela con el viento

Y todos tus augurios delirantes
ayer tan lejanos y hoy tan ciertos
pululan en el pueblo sin talantes

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