Dementes e inmorales nimiedades
discretamente insurgen en mi cama
será la soledad que las reclama
acaso la mentira en las verdades
Por más que hayan viejas mocedades
por más que haya luz en la mañana
no habrá promesa cierta ni proclama
no habrá reencarnación de las deidades
Si hubiere voluntad fortificada
por firmes estamentos del lamento
mi esencia domaría tu mirada
Entonces me acurruco con el viento
durmiendo las promesas de la nada
indócil insumiso y harapiento

