domingo, 7 de abril de 2013

Soneto de la vida


















A esa flor de combate que es Duchicela

La vida que se abraza a los retazos
de luz, de alegría y de dolor
con todo nos juntamos a pedazos
en la feroz destreza: Nuestro Amor

Hay una voluntad de forjar lazos
y está la contingencia de una flor
es el pregón vistoso de un abrazo
es la reminiscencia de tu olor

Por eso la muerte será un acaso
que abre la compuerta a la pasión
no existe madrugada sin ocaso
y vive la tristeza en el perdón

Así, la eternidad de tu remanso
da cuenta a la firmeza de tu paso

1 comentario:

  1. Todavía parece increíble
    plena, llena de vida, ansiosa
    de una revolución victoriosa
    necia necesidad indiscutible

    Fuerte y al tiempo apacible
    acción perseverante y estudiosa
    una pasión de la joven amorosa
    el último instante era ilegible

    Su semilla se siembra y cultiva
    en la tierra del gigante eterno
    llena de pueblo que se activa

    Lugar perfecto para conseguirlas
    a las muchas flores del combate
    y que ahora queda descubrirlas.

    Maga recordando a Duchi

    ResponderEliminar