A esa flor de combate que es Duchicela
La vida que se abraza a los retazos
de luz, de alegría y de dolor
con todo nos juntamos a pedazos
en la feroz destreza: Nuestro Amor
Hay una voluntad de forjar lazos
y está la contingencia de una flor
es el pregón vistoso de un abrazo
es la reminiscencia de tu olor
Por eso la muerte será un acaso
que abre la compuerta a la pasión
no existe madrugada sin ocaso
y vive la tristeza en el perdón
Así, la eternidad de tu remanso
da cuenta a la firmeza de tu paso

Todavía parece increíble
ResponderEliminarplena, llena de vida, ansiosa
de una revolución victoriosa
necia necesidad indiscutible
Fuerte y al tiempo apacible
acción perseverante y estudiosa
una pasión de la joven amorosa
el último instante era ilegible
Su semilla se siembra y cultiva
en la tierra del gigante eterno
llena de pueblo que se activa
Lugar perfecto para conseguirlas
a las muchas flores del combate
y que ahora queda descubrirlas.
Maga recordando a Duchi