lunes, 25 de marzo de 2013

Batalla














El aire de mi voz domesticada
trafica con tu rostro militante
no sé si es un poema o es la nada
arder es un peligro desafiante

Hay ráfagas de humo delirantes
que ciegan la piedad de mi constancia
tus ojos me recuerdan un instante
mis labios nunca miden la distancia

Hay fuegos que rehuyen la batalla
crepita el zaguán de mis anhelos
aúlla el cantar de la canalla
incierto el tronar del violoncello

Es fuego, sol, hollín, tierra, ceniza
camino al borde de la cornisa

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